Cómo trasplantamos una palmera grande
Mover una palmera adulta no es lo mismo que trasplantar un arbolito de vivero: el peso, el tamaño de la raíz y el punto exacto de corte del cepellón deciden si el ejemplar arraiga en el nuevo sitio o se pierde. Por eso cada trasplante empieza con una visita técnica, no con un presupuesto a ciegas.
- Diagnóstico previo. Evaluamos el estado de la palmera, el acceso para la maquinaria en origen y destino, y el tamaño de cepellón que necesita según la especie y la altura del estípite.
- Extracción con cepellón. Se corta la raíz dejando el volumen de tierra necesario para que el ejemplar no sufra estrés hídrico, y se prepara para el traslado con maquinaria propia.
- Transporte. El tiempo entre la extracción y la replantación se minimiza siempre que es posible, especialmente en época de calor.
- Replantación. Se coloca en el hoyo definitivo, se fija si hace falta por el tamaño, y se deja un calendario de riego para las primeras semanas de arraigo.
Cuándo conviene trasplantar en vez de talar
Una palmera adulta puede llevar décadas creciendo en un mismo sitio. Antes de decidir talarla porque estorba una obra, una ampliación o un cambio de diseño en el jardín, muchas veces se puede trasladar a otro punto de la misma finca o venderla a quien la quiera para un jardín nuevo. El trasplante tiene sentido cuando el ejemplar está sano y el acceso permite maniobrar la maquinaria — eso es justamente lo primero que se revisa en la visita técnica.
Zona de trabajo
Trasplantes en Torreagüera, Murcia capital y el resto de la Región de Murcia. La maquinaria propia permite mover ejemplares grandes sin depender de terceros para cada trabajo.